Viste que hay ciertos personajes en los cuentos que necesitan morir, personajes puentes, personajes guías, el que le dice al amigo la frase justa y no sabes de donde carajos vino y hacia donde va, el que tiene que morir para que al resto se le pase la modorra de vivir todos los días quejándose, el que arruina la joda de no hacer nada y pasarla bien con una puta decisión trascendente, al que le va como el orto para que el protagonista sepa bien que hacer después. El personaje que pide morir sin decirlo, tan solo con una mirada sutil a la cámara, encogiendo los hombros, ¿qué más?, ya hizo todo, traicionó a su padre solo para que después podamos entender que el en realidad no lo era, llevó al amigo a impedir que su amada se case, consiguió el teléfono preciso, se enamoró como un boludo de la protagonista solo para que ella se enamore del empleado del motel que resultó ser el otro protagonista. ¿Te diste cuenta?, no creo, la idea es que los olvides ni bien termina su función.
Y ya ves, aquí estoy viendo mi cursi y boluda actuación, buscando en tus textos alguna palabra para mí, creo haber hecho todo, ya me voy de tu vida, pero, no sé, sigo vivo.
