La Cueva XI

......................Batalla en las nubes (Estereoscópica, parte izquierda) - Salvador Dali
Persona 1.1

El balcón y la mañana húmeda. Las palabras, polvo en la alfombra. Marea y convulsiones en cada pliegue del cielo.
Guía el faro una infinidad de naufragios en el borde de mis ojos.
Veo a través de las cortinas la gravedad del tiempo que es ahora tan insignificante como este café que se derrama poco a poco.
Todo se derrama poco a poco, se pierde, se mezcla, las cortinas y el cielo, el asfalto y mi aliento.
¿Es que acaso este camino nunca termina? ¿puede ser que la inercia calme el dolor?.
Viajar, tan solo por viajar, sin llegar a ninguna parte. Son olas interminables de hojas blancas, marcos de madera que dejan ver la soledad de las paredes que separan todo.
Mis manos, se va a través de ellas el humo, mi cabellos, mi nombre, mi rostro
Y sigo el viaje, apoyado en un par de zapatos que siempre le atraen las cornisas, son polvo.
Este momento es eterno en sí mismo, lo acaricia el tiempo, le da forma el eco y mis huesos,
Esta botella es una más de todas las que se ahogan en el mar de fuego, esta botella que estrangula a una flor que ya está muerta, cerca de la ventana.

Persona 1.2


Alguien decide apagar a la luz. Aparecen frente a mí todos los cables, todos los cables cortados, todos lo procesadores en colapso,
Intento con mi saliva conducir la electricidad otra vez, directamente a mis ojos
Mover mis manos nuevamente cual arañas alteradas por la vibración de la red
Necesito encontrar la llave para abrir nuevamente esa caja
Ahí tengo todo lo que me hace humano
Una billetera, un celular, tres amigos disponibles y uno ausente, gemidos, música comprimida, letras comprimidas, fotos falsas, amores, odios en espera constante, perdidos, en contradicción cíclica, archivos
sin espacio para más archivos

Tengo la llave de una joven señorita también, tengo la basura que ha olvidado, basura que antes amaba, tengo otros nombres para ella, tengo otras ellas
Palabras de angustia, frustración e ira, re-escritas miles de veces hasta que se tornan falsas
Adornan sus hombros, ellas, su pelo, sus gemidos, sus besos, sus palabras de aliento, su aliento, diez píxeles que faltan siempre, en el mismo ángulo, que define su rostro
Su nombre
Ella es libre, ya no me sirve
En esta oscuridad soy tan solo uno más de esos seres que se mueven trémulamente en el mar de humo, uno más de esos cables rotos, cerca de la ventana.
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