té para tres

té para tres

la lluvia derramada...

y también se derramó el azucar

se quedó la mesa servida esperando...

de todas maneras, no tengo nada que perder, no tengo nada

1 comentarios:

Nathalia A. Ferrufino Méndez dijo...

ya casi son las 5:30 y sigues esperando, porque sabes que no queda nada que perder, pero aun te quedas sentado, frente a una taza fria de café, creyendo que talvez las cosas son un poco diferentes