Sin embargo, ahora no hay palabras que puedan salverme, las palabras no pueden salvar al cuerpo en la soledad y el vacío.
Tengo toda la tarde para trajinar mi cuerpo por la ciudad
Llevarlo de la mano del viento
Asediado de pájaros carroñeros
Navajas negras que cortan el cielo
Tengo todo el tiempo para exhibirlo
Para exponerlo como pieza faltante en medio de tanta demasía
Para que se vaya caminando
Se vaya hartando de tanta tarde tibia
Mira, a lo largo de la avenida también vagan cuerpos abandonados
Mitades partes
Manos en los agarradores del micro
Piernas cruzadas en los bancos de la plaza
Cabezas rodando, brillantes por el asfalto
Ojos perdidos entre tantas palabras pegadas en las paredes
He creído ver tu rostro detrás de una vidriera
He querido fundirme en el reflejo que proyecta mi cuerpo en tu cuerpo
Pero eres de yeso y yo de ceniza
El reflejo, lo más cercano a la vida
A pesar de tanta felicidad
Mañana será otro día
Esa gente no recordará tanto frío
Sus cuerpo sí, siempre
Con cada una de sus partes mitades

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